Sube una talla de pecho con tu propia grasa

aumento de pecho

Sin lugar a dudas el aumento de pecho sigue siendo una de las operaciones más solicitadas en el campo de la cirugía estética. No es de extrañar los avances en tecnología de implantes así como el perfeccionamiento o introducción de nuevas técnicas quirúrgicas para lograr resultados más naturales con intervenciones menos invasivas.

Es el caso del lipofilling mamario o lipotransferencia en pecho, que consiste en el aumento de pechos utilizando grasa autóloga, es decir, de la propia paciente, sin necesidad de utilizar implantes de silicona.

¿En qué consiste la lipotransferencia de pecho?

La técnica consiste en extraer grasa de zonas donde hay exceso como el abdomen o las caderas, mediante lipoaspiración. Una vez extraída la grasa, se optimiza mediante una centrifugación que la limpia de impurezas y se enriquece con factores de crecimiento autólogos.

Una vez optimizada la grasa, se inyecta en las mamas.  Los resultados se aprecian a partir del tercer mes después de la intervención, puesto que existe un periodo de reabsorción de la grasa inyectada.

Ventajas y desventajas del lipofilling mamario

Esta técnica presenta importantes ventajas. En primer lugar, se evitan posibles complicaciones con los implantes, como rechazo  o incompatibilidad, contractura capsular o endurecimiento del pecho, rotura y posible pérdida de sensibilidad. Además no quedan cicatrices ya que la grasa se introduce mediante inyecciones de forma intramuscular.

Como el aumento de volumen se realiza con grasa autóloga, se consiguen resultados más naturales, tanto a la vista como al tacto. Además, al tratarse de una intervención mucho menos invasiva, es prácticamente indolora y la recuperación mucho más rápida.

Por supuesto, otra ventaja muy destacable es que en una sola intervención, además del aumento de pecho también se logra esculpir otras zonas del cuerpo.

Ahora bien, no todas las mujeres son candidatas para esta intervención, ya que existe un requisito fundamental: es necesario que la paciente tenga grasa propia suficiente, es decir, que presente exceso de grasa en otras partes del cuerpo.

Pero sin duda, la principal desventaja es que con esta técnica no se puede realizar un aumento significativo, ya que solo permite aumentar una talla. Por otra parte, solo se utilizar para agrandar el pecho, pero no sirve para elevarlo.

Otro inconveniente es que si la paciente pierde peso de forma importante, también lo notarán las mamas.

Riesgos de aumentar el pecho con tu propia grasa

Como en toda intervención quirúrgica, el éxito de un lipofilling de mamas, dependerá de una correcta planificación y de la destreza del cirujano, por lo que es fundamental acudir con un cirujano acreditado y con experiencia en este tipo de cirugías. Así mismo es necesario seguir rigurosamente las indicaciones del postoperatorio.

Según los datos disponibles actualmente, esta técnica no representa ningún riesgo de cáncer de mama. En algunos casos pueden aparecer calcificaciones benignas que no representan ningún peligro y que son fácilmente distinguibles de otro tipo de calcificaciones sospechosas.

También pueden aparecer quistes oleosos benignos que pueden extraerse con una punción.

De todos modos, para documentar correctamente la aparición de cualquier calcificación benigna, se recomienda realizarse una primera mamografía entre los 9 a 12 meses tras la intervención y un seguimiento cada 6 meses posteriores a la primera mamografía.