El ácido hialurónico en la región periocular

acido hialuronico ojo

El ácido hialurónico es un carbohidrato producido por el organismo de forma natural. Este ácido al unirse con el agua, toma un aspecto gelatinoso, y por eso se utiliza como un relleno facial. Su consistencia y viscosidad le hace tener propiedades especiales para la piel.

El ácido hialurónico tiene muchos beneficios

El ácido hialurónico hidrata y regenera la estructura carnosa. Al igual que sucede con el colágeno, crean estructura de soporte y volumen, dándole aspecto grueso a los labios. Además, aplicado en otras zonas del rostro, permite el levantamiento de pómulos o cejas.

Ácido hialurónico en la región periocular

La mirada se complementa siempre con el marco que la rodea, más allá de los simples ojos, párpados o pestañas. A través de inyecciones, se pueden recuperar aquellos puntos de soporte facial. Su objetivo será la compensación de asimetrías y así elevar las facciones caídas y sirve como un perfecto relleno para aquellos surcos que se han formado por arrugas o por grietas en la piel.

La piel cercana a los párpados es la más delgada de todo el cuerpo humano, y además es la más expuesta a la radiación solar. Es por esto que es la más propensa a formar arrugas o a empeorar las ya existentes. Los resultados del ácido hialurónico serán beneficiosos para ocultar rasgos del paso del tiempo o del mismo cambio por motivos genéticos. Entre lo más importante está devolverle a la piel ese aspecto saludable con la hidratación y hacerla tersa nuevamente.

¿Cómo se aplica el ácido hialurónico?

Se procede a desinfectar la zona a tratar para, posteriormente, marcarla de forma detallada. A través de pequeñas microcánulas, se irá infiltrando el ácido en las áreas demarcadas con antelación. El uso de estas cánulas en lugar de agujas nos permite minimizar el riesgo de que se produzca algún pequeño hematoma. Posteriormente, se debe evitar entrar en contacto con el calor y no se puede tocar la zona transcurridas al menos 2 horas. Cada sesión durará aproximadamente 20 minutos y con una sola sesión es suficiente para tratar cada zona. Los resultados serán visibles de forma inmediata y durarán aproximadamente un año.

Orígenes inesperados del ácido hialurónico

Su origen data de 1942, año en el cual Endre Balazs trató de patentarlo como sustituto del huevo en la elaboración del pan. En su investigación, su descubridor, sorprendido por los innumerables beneficios para el cuerpo humano, comenzó a dedicarse a su estudio. Progresivamente, su uso en la panadería desapareció por los costos elevados que implicaba y se comenzó a dar uso para casos estéticos.

Antes de esto, Balazs había empleado el ácido hialurónico para mejorar el dolor de las inflamaciones articulares. Más tarde implementó su uso en la cirugía oftalmológica veterinaria.

Se puede encontrar en todas las células que componen al ser humano, aunque también aparece en las células de mamíferos y peces. Además, en el cuero cabelludo y en los folículos pilosos, abunda el ácido hialurónico pues por el movimiento capilar, es aún más rápida la regeneración del mismo. El cabello se ve beneficiado por la hidratación constante y se garantiza su buena salud.